Día 5: Cerro Chato, Catarata La Fortuna y Termas

Un día intenso, nos levantamos con la incertidumbre de que nos dará tiempo a hacer o que nos permitirá el tiempo realizar. En el Essence nos espera un desayuno compuesto por frutas, huevos, pan tostado y un buen café (5$).

Podíamos visitar el Parque Nacional de Arenal, pero nos dijeron que era mejor opción realizar la ruta a Cerro Chato desde el Hotel observatory Lodge.

Antes de llegar a dicho hotel, en el mismo camino, hay una caseta donde por 10$ te ofrece una caminata al cerro más larga y por un área más boscosa, puede ser buena opción si vais bien de tiempo, pero cuidado: es más compleja y más larga (unas 6 horas). Así que seguimos con el plan establecido y fuimos hasta el Observatory, donde por 8$ accedes a las instalaciones del hotel y puedes recorrer las diferentes rutas (trails) que ofrecen, a nosotros nos llevo 2 horas y poco llegar hasta el cerro, iendo tranquilamente, parando en la catarata y el pequeño puente colgante, a la vuelta volvimos más directos y nos tomó unas 2 horas.

 

Lo bonito de llegar a Cerro Chato es que en su cumbre hay un antiguo cráter, donde la actualidad hay una Laguna en la que puedes bañarte. La primera hora de trayecto es sencilla, entre pastos y escasa selva, salvo en la zona de la catarata, vigilados a lo lejos durante todo el camino por el volcán Arenal.

Una vez alcanzamos la falda de Cerro Chato, la ascensión se vuelve más complicada y hace que tardemos unas dos horas en recorrer 2-5 km, caminos embarrados y árboles caídos para llegar hasta la cima desde donde divisamos el cráter lleno de agua, la laguna, y posteriormente descendemos hasta él.

Desde la cima, podríamos ir caminando hasta La Fortuna en unas 4 horas y volver en taxi o nuevamente caminando hasta el Observatory si es en el dónde dejamos el.coche.

 

Por nuestra parte, tras el baño en el lago volvimos hacia el coche, comimos viendo las vistas desde el mirador del Hotel y en coche rápidamente hacia la catarata La Fortuna, 45 minutos.

 

Entrar a La Fortuna cuesta 11$, se puede dejar en coche en el parking, totalmente seguro. La zona está habilitada, es un paseo, muy turístico, para llegar a una increíble catarata en la que uno puede bañarse. La zona está vigilada para que nadie se meta debajo del “chorro”, pues el agua cae con la suficiente fuerza como para que haya una desgracia, de hecho es difícil acercarse por descuido, ya que la corriente que se genera te aleja de la cascada.

Tras un día sin parar de caminar, teníamos dos opciones, ir a alguna terma de pago o a las que los locales llaman termas de los pobres o “chollin” (algunas parejas van por la noche a practicar sexo).

No tuvimos ningún problema, ni con el coche ni en las termas en si (el río es suficientemente grande como para que entre todo el mundo, seguramente en temporada alta haya más follon), tener sentido común para evitar robos y no dejar las cosas descuidadas. Cuando anochece las termas comienzan a llenarse de velas… todo muy pintoresco y uno tan a gusto en el agua caliente.

De nuevo en el hotel nos esperaba una cena vegetariana India para recuperar energías.

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